Siguiendo a mis queridos Ostreros
Durante los meses de verano suelo ir a la playa los fines de semana además de tomarme algunos días de vacaciones. En los últimos años ir a la playa ha significado quedarme en La Encontrada, un condominio con vista a una pequeña pero bonita playa que colinda por el lado Este con un talud que cae desde la primera fila de casas y por el Oeste con el mar salpicado de islotes y peñas. Al Norte la playa colinda, a través de un paso que a veces está inundado, con la playa Leoncitos.
Un atardecer cualquiera en La Encontrada
Es una costumbre que tenemos con Alicia la de recorrer ambas playas caminando por las mañanas y a veces las tardes. En esas relajantes caminatas nos cruzamos con muchas aves: gaviotas de varios tipos (grises, franklin, peruanas, dominicanas), churretes marisqueros, gaviotines zarcillos, zarapitos trinadores, playeritos de varios tipos (coleadores, nevados), chuitas, cormoranes neotropicales, guanayes (a lo lejos mar adentro se ven volar en cantidades), garzas (garcetas blancas, azules, huacos de corona amarilla), pelícanos peruanos, piqueros, gallinazos (de cabeza roja y los normales) y los ruidosos ostreros negruzcos y americanos.
El llamado de estos últimos se ha convertido en el sonido característico de nuestros veranos en La Encontrada. Y es que la población de Ostreros Americanos en este lugar ha ido en aumento en los últimos cinco años, a diferencia de otras especies que sufrieron mucho durante el año de la gripe aviar, los ostreros florecieron y pasaron de ser una docena a unos cuarenta en la temporada 2025. El avistamiento de polluelos, lo que antes era un avistamiento raro, se ha vuelto algo bastante común.
La típica mirada inquisitiva de un Ostrero Americano adulto
Cada verano veo unas cuatro o cinco nidadas en la playa. A veces es difícil darse cuenta de las nidadas que ya están avanzadas en Enero porque los polluelos crecen muy rápido y de lejos llegan a parecerse mucho a sus padres. La clave para distinguirlos son cuatro: i) si ves entre 3 y 5 ostreros moviéndose juntos, lo más probable es que sean familia ii) los jóvenes no tienen el anillo alrededor del ojo y iii) el pico suele tener una tonalidad oscura en la punta y iv) dos de los ostreros emiten un llamado parecido a un silbato que se intensifica si uno se acerca.
Las nidadas que están aun en empolle se distinguen porque uno de los padres se queda empollando mientras el otro hace todo lo posible por llamar la atención y desviarla del nido.
Un polluelo de Ostrero Américano esperando que el huevo que contiene a su hermano eclosione
En mis observaciones, una vez que uno de los polluelos nace (no lo hacen al mismo tiempo), uno de los padres se lleva el huevo vacío-no se si es porque quiere evitar insectos o depredadores-lejos del nido. Por los primeros días los polluelos son totalmente dependientes de los padres, que les llevan comida de la orilla para que puedan alimentarse. Sin embargo, en pocas semanas los polluelos son bastante grandes como para acompañar a los padres a la orilla y comenzar el proceso de aprendizaje que los llevará a ser independientes.
Una pareja de polluelos con par de semanas de nacidos ya muestran el pico más largo
Observar el desarrollo de los polluelos de ostrero es muy gratificante, los padres son excelentes maestros, enseñándoles a sus críos como se jalan los gusanitos de la orilla, en qué momento buscar a los muy muy o qué conchitas son las más apetitosas. He visto varias veces a los padres jugando a quitarle la comida a los polluelos para que se esfuercen y aprendan. De ver estas conductas y de poder diferenciar a los polluelos uno se encariña de a pocos con estas familias.
Las primeras lecciones de pesca de los polluelos son siempre interesantes de observar
Finalmente, es una experiencia entre alegre y triste cuando uno presencia los primeros vuelos de los juveniles, ya muy parecidos a sus padres porque uno sabe que en poco tiempo, quizás el próximo fin de semana, ya no se les pueda distinguir de los otros tantos individuos que suelen estar en la zona entre La Encontrada y Leoncitos donde se acumulan una treintena de Ostreros que no parecen estar emparejados por lo que asumo son solteros.
Dos polluelos crecidos, prontos a dar sus primeros vuelos
Chinchaycocha, una joya para descubrir siempre
Mi primer viaje pajarero fuera de Lima fue Chinchaycocha o como se le suele llamar, el Lago de Junín. Si bien este lago, situado a un poco más de 4,000 msnm, es conocido por ser el hogar del Zambullidor de Junín (una especie de ave que solo vive en un area de 140 km2 -imaginen un cuadrado de 12km- y del cual quedan unos 200 ejemplares), este lago y sus inmediaciones es uno de los lugares con más diversidad de fauna que he visitado.
Mi primer viaje pajarero fuera de Lima fue Chinchaycocha o como se le suele llamar, el Lago de Junín. Si bien este lago, situado a un poco más de 4,000 msnm, es conocido por ser el hogar del Zambullidor de Junín (una especie de ave que solo vive en un area de 140 km2 -imaginen un cuadrado de 12km- y del cual quedan unos 200 ejemplares), este lago y sus inmediaciones es uno de los lugares con más diversidad de fauna que he visitado. Probablemente no soy exacto cuando hablo de diversidad, estoy seguro de que los grandes parques nacionales que recorren desde las alturas hasta la selva baja tienen más diversidad pero aquí en Chinchaycocha, la vida que hay es más visible. La vegetación es más pequeña y por ende los animales tienen menos lugares donde esconderse. Si está allí lo más probable es que con paciencia se consiga ver y fotografiar.
Mi primer encuentro con un Zambullidor de Junín, hace ya un par de años
Este 2024 Chinchaycocha era nuestra segunda parada luego de visitar las inmediaciones de Huánuco y luego de lo que pude ver en mi anterior visita, tenía muchas ganas de regresar. Esta vez paramos para dormir en la ciudad de Junín, a 4100 msnm y a solo unos 20km de Ondores, que es el pueblo que está al pie del lago. Junín es una ciudad que sentí un poco triste, con muy pocos restaurantes pero que da la ventaja de poder empezar el día de pajareo muy temprano.
El plan era encontrarnos con César, el excelente guía local que suele decir que tiene a las aves amarradas de la patita, en Ondores y luego ir parando de camino al punto de avistamiento de la ya famosa Gallineta de Junín. Es bastante común ver a la Perdiz Cordillerana caminando muy camuflada entre el Ichu que cubre las planicies que rodean al lago, para mi un lifer en foto aunque antes la había visto de lejos solamente.
Ni bien llegados al punto en la carretera donde se baja a los totorales a buscar a la Gallineta de Junín, nos recibió una Gaviota Andina que me regaló un momento sublime. Comenzó a dar vueltas, volando contra el viento, alrededor de nuestra camioneta. Al volar contra el viento, volaba lentamente, casi suspendida, así que aproveché para hacerle una toma abierta que mostrase al ave en su hábitat. Algo tienen los paisajes de Chinchaycocha que me embelesan. La enormidad de los paisajes abiertos, los colores de las aguas, las montañas a lo lejos, el amarillo intenso del Ichu, las miles de aves, el silencio ensordecedor que hay por momentos. Me resulta difícil de expresar ese sentimiento de estar solo conmigo mismo, empequeñecido por el imponente paisaje y acariciado por el viento frío y cortante que curiosamente me hacen sentir muy enfocado en el presente.
Un momento especial con una muy cooperativa Gaviota Andina
La Gallineta de Junín es normalmente descrita como un ave muy difícil de fotografiar, que se mueve como un ninja entre la alta vegetación de los humedales. Aquí basta con sentarse y esperar a que salga y al menos las dos veces que he ido, ha salido dando oportunidad para tomas limpias, aunque algo oscuras, en el mismo exacto lugar. Esta vez luego de asegurarme las fotos de rigor intente echarme para tomar algunas fotos a ras de suelo pero lo que para mi era sigiloso, para la gallineta fue un estruendo y se metió en los totorales. Pude sentir la bilis de los otros pajareros que estaban conmigo. Me disculpé y esperamos un rato más y pudimos no solo fotografiar de nuevo a la gallineta sino a un inesperado ratón silvestre que parece que había aprendido que cuando llaman a la gallineta, hay comida para el también.
El Ninja de los totorales, la Gallineta de Junín, Amarradita de la Patita
Un bonito ratón de campo, socio de la Gallineta de Junín
Luego de fotografiar a la gallineta, volvimos a la camioneta para ir al punto de donde se sale en bote para buscar a los zambullidores de Junín. Antes el punto de salida era al pie del punto de la gallineta pero por la sequía había que ir a otro sitio con aguas algo más profundas para que el bote pudiese navegar.
El viaje en el bote es una excelente experiencia no solo por los zambullidores sino porque se atraviesan los totorales por un largo tramo en el que pudimos ver muchas especies, todo el elenco de patos de las alturas que se puede imaginar, miles de flamencos, gallaretas, pollas de agua, siete colores, totoreros, garzas y para mi sorpresa incluso Avocetas Andinas. Vimos tres especímenes que no se asustaron con el sonido del motor del bote y de los que logramos algunas fotos.
Dos Avocetas Andinas, fotografiadas desde el bote, de camino a ver los zambullidores
Sorprendentemente, no muy lejos de las Avocetas pudimos ver a un flacuchento Zorro Andino que sentado contemplaba a los patos de la zona, como maquinando cual sería su estrategia para el desayuno. Este Zorro no parecía inmutarse con nuestra presencia por lo que es probable haya estado acostumbrado a ver a los turistas pasar de vez en cuando.
Un Zorro Andino observando a las aves que espera formen parte de su desayuno
Ya saliendo de la zona de totorales, en la zona más profunda del lago, note que el lago hervía en insectos, unas especies de mosquitas. Estas atraían a grandes cantidades de Falaropos de Wilson, que estaban por todo el lugar, incluso a veces volando en la forma que algunos playeritos hacen, como formando siluetas en el cielo. Estas aves son migrantes boreales que suelen venir desde sus campos de reproducción en el norte de Estados Unidos y Canadá.
Algunos de los miles de Falaropos de Wilson que vimos en Chinchaycocha
Cuando dejan de aparecer los Falaropos es cuando llega el momento de los zambullidores. Al principio suele ser un tema de distinguir al Zambullidor Plateado del Zambullidor de Junín. Los primeros son más chicos, con el pico y cuello más cortos pero comparten la coloración y el ojo rojo intenso. Los primeros minutos son los de equivocarse pues a lo lejos se ven muy parecidos. Llega luego un momento donde comienzan a aparecer los individuos de largo cuello y pico y entonces la emoción embarga a los pasajeros del bote. Íbamos cuatro fotógrafos en el botecito y luego de ver a un par de individuos nos llenamos de júbilo al ver a una pareja de Zambullidores de Junín que colaboraban bastante, al parecer al estar más concentrados en su pareja, estos no seguían el típico patrón de zambullirse y aparecer por el lugar más insospechado sino que como patos, nadaban no muy lejos del bote sin asustarse. Para mi fue emocionante ver al 1% de la población de esta ave surcando las aguas con el telón de fondo de este hermoso lugar.
Una pareja de Zambullidores de Junín con el paisaje de telón de fondo
Zambullidor alimentándose de insectos, ante la disminución de la población de peces del lago
Luego de tomar muchas fotos de esta pareja emprendimos el camino de regreso, en el que nuevamente pasamos por los totorales para cansarnos de tomar fotos de aves en vuelo. Probablemente este lugar sea uno de los mejores para eso, se hace muy predecible saber cuando alzaran vuelo los flamencos y patos en este lugar, lo que ayuda a practicar la técnica
Una Garza Cuca alzando vuelo
Ya te regreso en tierra firme, nos dedicamos a buscar los targets que quedaban del día. Comenzamos buscando al endémico Black Breasted Hillstar, al cual encontramos con no mucho esfuerzo pero que se mostró elusivo, perchándose siempre lejos de nuestra posición y en malas condiciones de luz. La lluvia amenazaba en desencadenarse en cualquier momento pero seguimos intentando. Muchas veces en esos intentos se consiguen otras cosas y me pasó que me crucé con dos Tortolitas de Ala Negra, un lifer para mi con una foto bastante aceptable. A solo metros pude fotografiar un poco a la volada a un Streak-Backed Canastero que también rondaba por allí.
Tortolita de Ala Negra, un Lifer inesperado
Luego seguimos rumbo al punto del Junín Canastero, otro lifer. Luego de toparnos con un bonito Churrete de Ala Blanca, conseguimos con algún esfuerzo ubicar al endémico Canastero. Este se mostró muy colaborativo y nos regaló varias tomas perchado en un palo parte de una cerca.
Un muy cooperativo Canastero de Junín, Lifer
De regreso a Ondores tuvimos la oportunidad de ver a un Lesser Horned Owl que usaba lo que parecía un almacén como su dormidero y a tres Lechuzas de Campanario, que dormían en lo que parecía un granero. Estas lechuzas fueron recientemente separadas en tres especies distintas siendo la americana Tyto furcata (antes alba).
Penetrante mirada de un Lesser-Horned Owl
Cerramos el día en Chinchaycocha con un momento especial. Dos pollos de Lesser Horned Owl nos esperaban en un risco al frente del Lago. Ya era tarde, la lluvia seguía amenazando y las nubes alternaban con momentos soleados. Alexis y yo subimos por las pendientes para tratar de fotografiar al adulto que los acompañaba, que estaba perchado en una saliente en lo alto a la derecha de los pollos. A mitad de la subida, el adulto voló y desapareció al vernos. Sin embargo, decidimos seguir subiendo para esperarlo. Estuvimos sentado en sitios distintos esperando a esta hermosa ave que nunca volvió pero nos regaló unos veinte minutos de paisajes hermosos, del viento helado que trae paz al alma y de una tranquila felicidad.
Dos pollos de Lesser-Horned Owl observándonos
Esperando al adulto Lesser-Horned Owl. Abajo se ve la camioneta, a Chris y a César. Foto del teléfono…
Si nunca visitaste Chinchaycocha, deberías ir al menos una vez en la vida. Son seis horas y unos 260km en auto desde Lima por la carretera central. Se puede dormir en La Oroya o San Mateo antes aunque lo mejor es ir directo a Junín y pasar la noche para ver el amanecer en este espectacular lugar.
Explorando la Biodiversidad de Hacienda Armorique: Un Paraíso para los Amantes de las Aves
Te imaginas despertar rodeado por el canto de más de 415 especies de aves, disfrutar de desayunos con vistas inolvidables y explorar senderos en busca de búhos, manakins y rapaces? Hacienda Armorique, enclavada en las colinas selváticas de La Merced, es mucho más que un destino: es una experiencia que conecta con la naturaleza en su forma más pura.
Desde el emocionante vuelo rasante de un elegante Elanio Tijereta hasta el desafío de fotografiar aves nocturnas, cada momento aquí es una historia que merece ser vivida. Acompáñanos en este viaje y descubre por qué este paraíso es un sueño para naturalistas y fotógrafos.
Lee el artículo completo y déjate inspirar por la magia de Hacienda Armorique.
Tras visitar Huánuco y la majestuosa laguna de Chinchaycocha, nuestra aventura continuó por la Carretera Central hacia La Merced, un trayecto de aproximadamente 160 kilómetros que atraviesa paisajes espectaculares de la sierra y la selva alta. En La Merced, nos alojamos en la singular Hacienda Armorique. Este refugio, enclavado en las colinas selváticas cerca de la ciudad, es un verdadero paraíso para los amantes de las aves. Con más de 415 especies registradas, incluyendo búhos, manakins y una amplia variedad de otras aves, Armorique promete experiencias inolvidables para naturalistas y fotógrafos.
Un Encuentro Nocturno Inolvidable
Llegamos a la hacienda tarde en la noche, y a pocos metros de donde estacionamos la camioneta, nos dio la bienvenida un sereno Búho de Vientre Bandeado (¡una especie que nunca deja de impresionar!). Aunque la fotografía nocturna aún me genera ansiedad por mi falta de experiencia, este encuentro fue un recordatorio del atractivo desafío que representa capturar aves en la oscuridad. La iluminación limitada y la naturaleza esquiva de estas criaturas hacen que cada fotografía sea un triunfo.
Este Búho nos recibio con tan solo llegar a la Hacienda!
La Hacienda Armorique: Más Allá de lo Convencional
Armorique no es una hacienda típica. Aunque cuenta con una casa hacienda cómoda para los huéspedes, su entorno está dominado por colinas cubiertas de bosque, originalmente dedicadas al cultivo de café. Una de las experiencias más destacadas es disfrutar de los excelentes desayunos en el comedor, que ofrece una vista inigualable de las colinas selváticas y el bosque circundante, convirtiendo cada mañana en un deleite visual y gastronómico. La movilidad dentro de la hacienda también es una experiencia en sí misma: uno puede optar por largas caminatas por senderos afirmados o subir a una antigua pero resistente camioneta Datsun de los años setenta, que transporta a los visitantes hasta las partes más altas. Viajar en la tolva de esta camioneta es una aventura que combina adrenalina y vistas espectaculares.
Ir en la tolva de una camioneta permite ver a alguna ave perchada como este hermoso Black-streaked Puffbird que nos espero para bajarnos de la camioneta y fotografiarlo
Encuentros con los Manakins
Durante nuestra estadía de dos noches, dedicamos las mañanas a explorar los senderos en busca de aves. Entre las joyas de la región, los manakins se destacan por su belleza y dificultad para fotografiar. De las tres especies locales —el Round-tailed Manakin, el Cerulean-capped Manakin y el White-crowned Manakin—, solo logré capturar al primero, que se mostró tranquilo en nuestra última mañana. Estos pequeños habitantes del bosque cerrado y oscuro desafían incluso a los fotografíos más experimentados.
Los Manakins no son necesariamente difíciles de fotografiar, sino que requieren estar en el momento exacto. En la foto un Red-capped Manakin en una mañana muy tranquila
Momentos Mágicos con Rapaces y Bandadas Mixtas
En una de las caminatas de regreso, tuve un encuentro especial con un Elanio Tijereta, quizás una de las rapaces más elegantes que he visto. Sentirlo tan cerca que pude escuchar el aire pasando entre sus alas fue una experiencia emocionante e inolvidable. La depresión del terreno me permitió capturar imágenes en vuelo que destacan su grácil belleza. Poco después, me encontré con una bandada mixta, un fenómeno fascinante donde diferentes especies se mueven juntas buscando alimento. Entre ellas, destacó un Great Antshrike, un lifer para mí, que apareció junto a su pareja, regalándonos preciosos minutos para fotografiar.
No solo pude ver de cerca a este Swallow-tailed Kite sino que pude escuchar el sonido del viento entre sus alas
Reflexiones Finales
Al despedirnos de Hacienda Armorique, me invadió una sensación familiar: el deseo de regresar. Dos noches no son suficientes para explorar todo lo que este lugar tiene para ofrecer. Planeo volver y dedicar al menos cinco días, no solo para mejorar mi técnica de fotografía nocturna, sino también para disfrutar plenamente de esos momentos en los que la conexión con la naturaleza supera cualquier otra preocupación. Hacienda Armorique es un recordatorio de la belleza y diversidad de la selva peruana, un tesoro que merece ser explorado y conservado.
Un hermoso Great Antshrike se quedó por una eternidad con nostros, facilitando la labor inmensamente
Aventura entre la lluvia y el tamborileo: el Carpintero de Vientre Rojo en Yanachaga Chemillén
Un encuentro inesperado para recordar
Al final de nuestro viaje por los senderos menos transitados de la parte central de Perú, nos sentamos Chris, Alexis y yo a revivir los momentos más memorables de una aventura que nos había llevado por más de tres mil kilómetros y cuatro departamentos a identificar 380 especies en doce días. Cada uno tenía sus favoritos, pero hubo un episodio que resonó como uno de los más emocionantes: nuestro encuentro con el Carpintero de Vientre Rojo en el Parque Nacional Yanachaga Chemillén, días atrás.
Aquel día amaneció con la amenaza de tormenta, y mientras avanzábamos por los senderos, la lluvia comenzó a impregnarlo todo: la vegetación, los caminos y hasta las aves. La luz era tenue, un desafío para cualquier fotógrafo, pero el espíritu de aventura nos empujó a continuar. Fue entonces cuando Chris, con los ojos brillando de emoción, nos indicó un árbol cercano. Allí, bajo la lluvia, distinguimos el plumaje rojo vibrante y negro profundo de un Carpintero de Vientre Rojo.
Lo que comenzó como la observación de un solitario individuo pronto se transformó en un espectáculo inesperado: tres carpinteros moviéndose entre las ramas, su tamborileo resonando como un eco en el bosque húmedo. La emoción del descubrimiento, combinada con las condiciones adversas, convirtió aquel momento en algo casi mágico. Aunque el clima no era ideal, logramos capturar algunas imágenes que ahora nos transportan de regreso a ese instante.
Reviviendo aquel encuentro al final del viaje, nos dimos cuenta de cuánto nos había marcado. El Carpintero de Vientre Rojo no solo nos regaló una experiencia única, sino que también nos recordó por qué estos paisajes remotos y desafiantes tienen un lugar especial en el corazón de quienes los exploran.
Uno de los tras carpinteros que pudimos ver en una zona del bosque a unos 15 minutos del puesto de guardparques
✨ El Carpintero de Vientre Rojo, conocido por su plumaje rojo vibrante y negro intenso, es un habitante esquivo de los bosques montanos húmedos. Su distintivo tamborileo en los árboles es una de las formas en que se comunica y encuentra alimento, excavando en busca de insectos bajo la corteza. 🌿🐦
🇬🇧 Crimson-bellied Woodpecker
🔬 Campephilus haematogaster
🇪🇸 Carpintero de Vientre Rojo
🗺️ Parque Nacional Yanachaga Chemillén, Pasco, Perú 🇵🇪
📅 Noviembre 2024
Como iniciarse en este mundo
Este es el primer post de mi Blog y a pesar de que vengo escribiendo descripciones para las fotos que cuelgo en mi Instagram con bastante regularidad, se me ha hecho muy difícil elegir una temática para este primer post. Durante las últimas semanas he venido recibiendo mensajes de personas que me siguen en Instagram o Facebook preguntándome cómo iniciarse en el mundo de la fotografía para aves y creo que este es un primer tema que me gustaría tocar como temática recurrente en el Blog.
No me considero a estas alturas de mi carrera en fotografía de aves como un experto, pero a unos tres años de empezar creo que tengo una buena perspectiva de cómo es comenzar. Es cierto que mi camino ha sido un poco acelerado, pero creo que algunos de los temas que comentaré en este post serán de utilidad para aquellos que quieren iniciarse en este mundo.
¿Es necesario tener el equipo más avanzado para tomar buenas fotos?
Esta es una de esas preguntas que vienen de cajón. Y si bien el equipo ayuda mucho, creo que es un error comprarse la cámara más cara y el lente más largo que el dinero puede comprar (que demanda una inversión de más de $20 mil) para iniciarse en este mundo. Es bien importante empezar pequeño, con alguna cámara modesta. Las cámaras modernas son todas capaces de tomar buenas fotos y si vas a publicar en social media, las personas verán las fotos principalmente en el teléfono por lo que no notarán la diferencia entre una cámara de 10 Megapíxeles y los 45 Megapíxeles de una Canon R5. Lo que sí creo que es importante es invertir en una cámara con lentes intercambiables. Disclaimer: yo soy usuario de Canon, por lo que no puedo hablar mucho de otras marcas, así que en Canon una Rebel o una Canon 40D usadas deben servir para comenzar. Yo comencé con una Canon 80D, que me regaló excelentes resultados al principio.
Hoy uso una Canon R5, que me parece perfecta para mi nivel actual por el sistema de enfoque y los megapíxeles que me permiten cropear mis fotos para esos pájaros pequeñitos, cuando no me puedo acercar.
¿Qué hay de los lentes?
Es mejor invertir en lentes más caros que en cámaras muy caras. Los lentes no se gastan como sí lo hacen las cámaras y por ende tienen un valor de reventa alto si están bien cuidados. Entonces se puede comenzar con un lente modesto como el Canon EF-S 55-250mm F4-5.6 IS STM y luego según uno va descubriendo sus necesidades puede ir escalando en alcance y apertura (e inversión). Si se combina con una cámara de sensor cortado (APS-C) como las que menciono arriba, ese 250mm se convierte en un 400mm (se multiplica x 1.6 en Canon) que ya es una distancia focal que te permite tener al ave grande en el cuadro si aprendes a acercarte a ellas. Yo comencé más bajo aún y comencé usando un 18-135mm que vino con mi cámara, para pasar brevemente al 55-250mm (que ya vendí), el popular Sigma 150-600c y finalmente a mi adorado Canon RF 100-500 L. que complemento a veces con un teleconvertidor 1.4x. Varias de las fotos que más alegrías me han traído las tomé con el Sigma 150-600c que funciona de maravillas con la Canon 80D para un alcance de 960mm!
¿Hay que estudiar mucho?
Yo diría que, si tienes el tiempo, lleva un curso para que te empapes de los básicos técnicos. Si no sabes qué es ISO, Apertura, Velocidad de obturación, White Balance y distancia focal entonces necesitas aprenderlo. Dicho esto, no creo que sea necesario un curso pagado para eso, pero sí que ayuda. Yo aprendo viendo videos en YouTube y continúo aprendiendo así, por lo que no creo que uno necesita ir a un curso. Creo que esto depende más de la personalidad de cada uno. Lo que sí es importante es aprender estos conceptos básicos, porque cualquier disciplina fotográfica, especialmente la de aves, requiere un entendimiento de las variables para aumentar el ratio de “buenas” fotos. Hay mucha frustración que se puede evitar si uno maneja estas variables.
¿Tengo que ir a sitios exóticos, viajar mucho?
En principio no. Lo que yo llamo “La Jungla al frente de mi casa” es decir, tu parque más cercano, está lleno de sorpresas y aves maravillosas que estoy seguro no sabías que están allí, esperando al ojo entrenado para ser descubiertas. Nunca olvidaré la primera vez que vi a un Colibrí Cora en un parque de Miraflores, no podía creer que un animal tan sorprendente hubiese estado tan cerca y que nunca en mis más de 50 años lo hubiese visto.
Con el tiempo, inevitablemente, luego de tomar cientos de fotos de aves urbanas, el escozor por tomar fotos de aves exóticas se va a presentar. Allí comenzarán los viajes, recomiendo explorar las alternativas que hay en Perú. No tiene mucho sentido viajar al exterior cuando Perú tiene una diversidad inmensa de aves y sitios donde hay especies increíbles que harán que el corazón palpite aceleradamente cuando las veas. Los observatorios de aves, como Ensifera en el Valle Sagrado, son una alternativa económica, pero una de docenas similares que hay en nuestro país.
¿Tengo que practicar mucho?
¡Si! No hay escapatoria a esto. Creo que la etapa formativa de cualquier entusiasta de la fotografía de aves tiene que comenzar en casa, aprende a fotografiar a un colibrí en vuelo, peleando; pon en práctica lo aprendido en la teoría y sácale el jugo a esa cámara y lente. Aprende cómo se comportan las aves, sus costumbres, sus temporadas, plantas que visitan, dónde se le encuentra (Ebird es un recurso importante para esto, pero lo es también unirte a comunidades de pajareros, donde un buen lugar para empezar es el grupo de Facebook Aves del Perú). Cuando lo hagas te vas a dar cuenta que no te habías estado fijando en la luz, en el fondo, en la composición. Las fotos que te encantaban al principio te parecerán básicas y entonces quizás sea el momento de pensar en una mejor cámara, un lente más largo y de viajar a locaciones exóticas.
¿Cómo edito mis fotos?
Aplica aquí lo mismo que para el tema de fundamentos técnicos. Yo uso Lightroom y Photoshop para editar mis fotos. Utilizo adicionalmente DXO Pure Raw para fotografías con ISO muy elevado y Topaz AI en algunos casos cuando el ISO no es tan alto y quiero corregir algo de movimiento en la foto. No fui a ningún curso para aprender estas herramientas, aunque manejo bien el Lightroom, en Photoshop hago algunas cosas básicas que me permiten borrar ramitas, extender fotos y cosas de ese estilo. Con el tiempo pienso que estas herramientas ayudan a desarrollar un cierto estilo a las fotografías de nuestro portafolio.
Este post no pretende ser extensivo ni especialmente técnico, pero sí una introducción a un inicio del camino en la fotografía de aves. Me interesa saber sus opiniones sobre cómo han empezado o como piensan empezar. Si tienen consultas sobre estos temas soy feliz de ayudar, mientras más seamos en este mundo, ¡mejor!
Este es el primer post de mi Blog y a pesar de que vengo escribiendo descripciones para las fotos que cuelgo en mi Instagram con bastante regularidad, se me ha hecho muy difícil elegir una temática para este primer post. Durante las últimas semanas he venido recibiendo mensajes de personas que me siguen en Instagram o Facebook preguntándome cómo iniciarse en el mundo de la fotografía para aves y creo que este es un primer tema que me gustaría tocar como temática recurrente en el Blog.
No me considero a estas alturas de mi carrera en fotografía de aves como un experto, pero a unos tres años de empezar creo que tengo una buena perspectiva de cómo es comenzar. Es cierto que mi camino ha sido un poco acelerado, pero creo que algunos de los temas que comentaré en este post serán de utilidad para aquellos que quieren iniciarse en este mundo.
¿Es necesario tener el equipo más avanzado para tomar buenas fotos?
Esta es una de esas preguntas que vienen de cajón. Y si bien el equipo ayuda mucho, creo que es un error comprarse la cámara más cara y el lente más largo que el dinero puede comprar (que demanda una inversión de más de $20 mil) para iniciarse en este mundo. Es bien importante empezar pequeño, con alguna cámara modesta. Las cámaras modernas son todas capaces de tomar buenas fotos y si vas a publicar en social media, las personas verán las fotos principalmente en el teléfono por lo que no notarán la diferencia entre una cámara de 10 Megapíxeles y los 45 Megapíxeles de una Canon R5. Lo que sí creo que es importante es invertir en una cámara con lentes intercambiables. Disclaimer: yo soy usuario de Canon, por lo que no puedo hablar mucho de otras marcas, así que en Canon una Rebel o una Canon 40D usadas deben servir para comenzar. Yo comencé con una Canon 80D, que me regaló excelentes resultados al principio.
Un Sorprendente Colibrí Cora fotografiado en el malecón de Miraflores cerca al Faro
Hoy uso una Canon R5, que me parece perfecta para mi nivel actual por el sistema de enfoque y los megapíxeles que me permiten cropear mis fotos para esos pájaros pequeñitos, cuando no me puedo acercar.
¿Qué hay de los lentes?
Es mejor invertir en lentes más caros que en cámaras muy caras. Los lentes no se gastan como sí lo hacen las cámaras y por ende tienen un valor de reventa alto si están bien cuidados. Entonces se puede comenzar con un lente modesto como el Canon EF-S 55-250mm F4-5.6 IS STM y luego según uno va descubriendo sus necesidades puede ir escalando en alcance y apertura (e inversión). Si se combina con una cámara de sensor cortado (APS-C) como las que menciono arriba, ese 250mm se convierte en un 400mm (se multiplica x 1.6 en Canon) que ya es una distancia focal que te permite tener al ave grande en el cuadro si aprendes a acercarte a ellas. Yo comencé más bajo aún y comencé usando un 18-135mm que vino con mi cámara, para pasar brevemente al 55-250mm (que ya vendí), el popular Sigma 150-600c y finalmente a mi adorado Canon RF 100-500 L. que complemento a veces con un teleconvertidor 1.4x. Varias de las fotos que más alegrías me han traído las tomé con el Sigma 150-600c que funciona de maravillas con la Canon 80D para un alcance de 960mm!
¿Hay que estudiar mucho?
Yo diría que, si tienes el tiempo, lleva un curso para que te empapes de los básicos técnicos. Si no sabes qué es ISO, Apertura, Velocidad de obturación, White Balance y distancia focal entonces necesitas aprenderlo. Dicho esto, no creo que sea necesario un curso pagado para eso, pero sí que ayuda. Yo aprendo viendo videos en YouTube y continúo aprendiendo así, por lo que no creo que uno necesita ir a un curso. Creo que esto depende más de la personalidad de cada uno. Lo que sí es importante es aprender estos conceptos básicos, porque cualquier disciplina fotográfica, especialmente la de aves, requiere un entendimiento de las variables para aumentar el ratio de “buenas” fotos. Hay mucha frustración que se puede evitar si uno maneja estas variables.
¿Tengo que ir a sitios exóticos, viajar mucho?
En principio no. Lo que yo llamo “La Jungla al frente de mi casa” es decir, tu parque más cercano, está lleno de sorpresas y aves maravillosas que estoy seguro no sabías que están allí, esperando al ojo entrenado para ser descubiertas. Nunca olvidaré la primera vez que vi a un Colibrí Cora en un parque de Miraflores, no podía creer que un animal tan sorprendente hubiese estado tan cerca y que nunca en mis más de 50 años lo hubiese visto.
Con el tiempo, inevitablemente, luego de tomar cientos de fotos de aves urbanas, el escozor por tomar fotos de aves exóticas se va a presentar. Allí comenzarán los viajes, recomiendo explorar las alternativas que hay en Perú. No tiene mucho sentido viajar al exterior cuando Perú tiene una diversidad inmensa de aves y sitios donde hay especies increíbles que harán que el corazón palpite aceleradamente cuando las veas. Los observatorios de aves, como Ensifera en el Valle Sagrado, son una alternativa económica, pero una de docenas similares que hay en nuestro país.
No existe un ave exótica más exótica que el Gallito de las Rocas. Sorprendentemente no es muy difícil de encontrar si uno pregunta
¿Tengo que practicar mucho?
¡Si! No hay escapatoria a esto. Creo que la etapa formativa de cualquier entusiasta de la fotografía de aves tiene que comenzar en casa, aprende a fotografiar a un colibrí en vuelo, peleando; pon en práctica lo aprendido en la teoría y sácale el jugo a esa cámara y lente. Aprende cómo se comportan las aves, sus costumbres, sus temporadas, plantas que visitan, dónde se le encuentra (Ebird es un recurso importante para esto, pero lo es también unirte a comunidades de pajareros, donde un buen lugar para empezar es el grupo de Facebook Aves del Perú). Cuando lo hagas te vas a dar cuenta que no te habías estado fijando en la luz, en el fondo, en la composición. Las fotos que te encantaban al principio te parecerán básicas y entonces quizás sea el momento de pensar en una mejor cámara, un lente más largo y de viajar a locaciones exóticas.
¿Cómo edito mis fotos?
Aplica aquí lo mismo que para el tema de fundamentos técnicos. Yo uso Lightroom y Photoshop para editar mis fotos. Utilizo adicionalmente DXO Pure Raw para fotografías con ISO muy elevado y Topaz AI en algunos casos cuando el ISO no es tan alto y quiero corregir algo de movimiento en la foto. No fui a ningún curso para aprender estas herramientas, aunque manejo bien el Lightroom, en Photoshop hago algunas cosas básicas que me permiten borrar ramitas, extender fotos y cosas de ese estilo. Con el tiempo pienso que estas herramientas ayudan a desarrollar un cierto estilo a las fotografías de nuestro portafolio.
Este post no pretende ser extensivo ni especialmente técnico, pero sí una introducción a un inicio del camino en la fotografía de aves. Me interesa saber sus opiniones sobre cómo han empezado o como piensan empezar. Si tienen consultas sobre estos temas soy feliz de ayudar, mientras más seamos en este mundo, ¡mejor!